El punto es que comenten; ustedes saben, queridos: es necesario...

martes, 13 de marzo de 2012

Cher P., luisfílico,

Je m’acusse!



De no haber, todavía, llegado a vuestra y sólo vuestra mayoría dedad. Soy digno, entonces, como dicen pragmáticamente las miradas y los adioses, de lástima y cristiana conmiseración: pauvre!, unfulfilled!, dicen los hombres de mundo: pauvre!
―Mea culpa, mas: ‘no hallar deleite en las llagas prójimas, sí en la peculiar forma de curarlas’, lo único que puedo decir no en mi contra. A demás, sin ánimo de justificar terribles hábitos, que son una forma sui generis de decisión, ¿importa tanto en qué estado del camino uno o aquél esté? Todos dicen sí y tienen razón, una verdadera, mas ¿fue mala, acaso, la comprensión de la vida infante? Porque aún nada habíamos instalado, ¿se comprendía menos esas experiencias?, ‘pueril neófito sin estrenar en la vida’, en las tablillas sacras del conocimiento pagano, en el pensamiento sistemático, sistemat-iz-ado, ¡so solecista!

Y, P., mi querido Francesillo, con una dignidad espúrea, peor que truhán converso en la corte de Carlos V, me remito a vos, que sos discreto y que sos querido, querido y odiado, en un plano ficcionalizado, ques decir casi metafóricamente. No creás ni la ironía, ques un tono del alma, inscrita, ¡pobre!, a la vida viva; en mi caso, parece, es el alma de una enfermedad por omisión. Mas, mi ponderado P., ¿qué hacer?, ses lo que ses… La única transformación que puedo sufrir es cognitiva. La solución de mi vida requiere más que conocimiento. Entonces qué, ¿qué más aparte de todo leer? Un maestro responde preguntas…Puede que apeste a falsa dignidad, que Bierce dice es la pereza, pero, querido, cada ritmo leses propio a sendos árboles, cualquier estado en la cocción de un yacón vale la pena gustar. Unos llegan, otros no. La mayoría dedad puede considerarse como otra de las demás condiciones en el repertorio de las posibilidades que, ciertamente, no le escasean al hombre, incluso en las montañas altas, lo que algunos no creen.

Mexcuso por mis impertinentes maneras de comunicar un testimonio, uno entre otros, verdaderamente mejor mejor facturados, realizados, importados. Mexcuso a mí y a mi impulso incompleto que causan tedio e insatisfacción, pardon! No prometo, tampoco, sino recordar esto. Asegurar progreso sí constituiría un insolente solecismo contra las leyes de la buena conducta humana, más específico, contra la hija puta de Hegel ―y los datrás y los dadelante―, la venerable, enjabonada, megalocuente, omnímoda, augusta Academia. Yo, por omisión, digo, no he llegado a Alfonso Reyes, a muchos alemanes y africanos quescriben, hoy, en castellano. Me faltan ellos, que me haría un ‘literato novato’ y muchas otras tradiciones tan interesantes como ustedes. Me acuerdo de un viejo vivo que conocí en una calle del Sur. Muy lunfardo el tipo. Fuel único personaje involucrado con libros que no me reprochó la gran cantidad de ítems sin tachar en mi lista de lecturas que apropiar, casi nunca que apreciar.
―¿No te has leído…?
―No, nada.
―¡No sabés el potencial que sos! ―me dijo, casi dialectal―. Yo no puedo reírme, otra vez, por primera vez.

A mí esas cosas me dan risa y me reí. Es de los que dirían conocí en la cárcel tipos con más estilo quen la universidad, enfermo de cultivar el ensayo bajo las banderas de la sociología, entendible… Se dedicó, entonces, a las mujeres, dándole la espalda a la más venerable dellas.
―Yo todavía no quiero el Quijote ―le respondí, cuando me sirvió tinto.
―Y… podés tener razón.
Resultó que la tuve porque, como todo, el Quijote pasó cuando pasó, cuando tuvo que ser, no importó mucho si antes o después. Como dirían los taxistas gringos en las pelis de W. Allen:

―“You know, it’s like anything else.

domingo, 4 de marzo de 2012

Cita traducida —y traicionada, of course.


Tomada de "Crimes and Misdemeanors", otra de Woody A., del '89, el mismo año de lentrevista que le hace Godard. El narrador es un judío sabio y augusto, a juzgar por la cabeza-alba, profesor que en medio de la película se suicida, y habla tan lindo de todo. Los que así lo prefieran, no la vean, puede que con leer la cita baste, lamentando la pérdida e, inmediatamente, cambiando la página, chispeando otro click. Me gustan las voces sabihondas y artificialmente afectadas.


If you want a happy ending, go see a Hollywood movie.
“We are all faced throughout life with agonizing decisions, moral choices. Some are on a grand scale, most of these choices are on a lesser point. But we define ourselves by the choices we have made. We are, in fact, the sum total of our choices. Events unfold so unpredictably, so unfairly: human happiness does not seem to have been included in the design of creation. It is only we, with our capacity to love, that give meaning to the indifferent universe. And yet, most human beings seem to have ability to keep trying, and even to find joy from simple things like, the family, the work, and from the hope that future generations might understand more.”
―Professor Levy
Si usted quiere ver un final feliz, vaya véase una película de Hollywood, querida.
“Todos, durante la vida, enfrentamos decisiones angustiosas, decisiones morales, algunas a gran escala, las más a menor. Sin embargo, por medio de las decisiones que hemos tomado, nos hemos ido definiendo a nosotros mismos. De hecho, somos la suma total de nuestra decisiones. Los hechos se desarrollan tan impredeciblemente, tan injustamente: parecería que la felicidad no hubiera sido incluida en el diseño de la creación. En realidad, somos nosotros, y sólo nosotros, con nuestra capacidad de amar, los que le damos significado a un universo que menos no le podría importar. Es que, casi todo el mundo parece tener lhabilidad de seguir intentando e, inclusive, dencontrar alegría, gracia, en pequeñas cosas como la familia, el trabajo”, y las demás simples cosas que, todavía, nos permitimos tener.  Algunos se aferran a ellas como a casco de Titanic post-ice-berg.  Continúa el judío:
―Y lhabilidá, también, dencontrar júbilo: en ‘la esperanza de que las gentes de futuras generaciones puedan entender más’...
―Profesor Levy


martes, 21 de febrero de 2012

"Alrededor de Borges está El Zhair, (sic)",...


…un texto cuasi científico donde traeríamos a Borges para analizar, dentro de las situaciones de su cuento, tres conceptos que son la obsesión, el olvido y, posteriormente, la locura. ‘¿Por quésos tres?’, puede preguntar Fernando, entonces le diríamos:

―Precisamente por las situaciones, Fernando.




I.

Borges, en El zahir, es cautivo de una moneda y, al momento de contárnoslo, se sabe untao del mal que representa la moneda que lo llevará, uno que otro día, al abismo que unos llaman locura pero él, Borges, sí sabe lo que es. Es importante destacar en qué estado del tiempo está el narrador con relación a lo narrado: en el penúltimo párrafo del cuento bien nos dice que para antes de 1948 ―estamos en los ´30 todavía― no sabré quien fue Borges, como aquél que se dio cuenta de que sestaba enloqueciendo. Y en el primer párrafo, que nos introduce a la trama por medio de una primera confesión, “no soy el quera entonces pero aún me es dado recordar”. Declarado el carácter analéptico de la narración: ocurrió en el pasado, pero un pasado no concluido, aún, al fin de cuentas, sigue vivo. Digámoslo de una vez ―pequeña disgresión―, Borges es a El zahir si bien autor, también personaje y, a demás, narrador. El narrador y el personaje son la misma carne. El narrador nos quiere contar una historia de la locura, bien contada, él mismo es el futuro loco que todavía no lo es. Aún, siquiera parcialmente, dice, soy Borges.

Y nadie dudaría ques el mismo Borges también el personaje: ¿qué tipo de persona suele verse padeciendo una obsesión cuyo objeto es una moneda corriente que, para el obseso, represéntale “un repertorio de futuros posibles”? ¿Quién ve en la moneda con que se compra un cigarrillo el óbolo del Caronte? ¡Borges!, ¿quién más? Hace falta la imaginería erudita y universal y compleja del argénteo para que pase por verosímil una tal obsesión. Ejemplo sea el texto del alemán Barlach que Borges encontró en una librería y citó por estar en él la explicación del mal que lo corroía. Era la divulgación histórica universal del Zahir. Después de leerlo, dice, ya sabía que nada lo podría salvar.

El azar le pone al personaje el Zahir en el camino cuando se consolaba éste de otra muerte, la de la mujer amada, ampliamente relatada antes. Pobre cuando confiesa que "movido por la más sincera de las pasiones argentinas, el esnobismo", senamoró de la judía "y que su muerte me afectó hasta las lágrimas". El lector pensaría el zahir como un paliativo al dolor de experimentar el recuerdo de Teodelina Villar perfeccionando su desdén por la muerte, un olvido anhelado que, sin saberlo, se convirtiría en peor martirio: el zahir, para los pueblos árabes, dice el alemán Barlach, significa eso que “tiene la terrible virtud de ser inolvidable”, indeleble, “y cuya imagen acaba por enloquecer a la gente”. El Zahir toma a Borges enlutado, caminando de noche en Buenos Aires, cursi dándole a la pena del puerto, en un barcito que le parecía vulgar, y ahí mismo le dio fiebre. ¿Por qué? Y efectivamente, no valió ni esnobismo sincero, se lo tragó el Zahir y más nunca volvió acordase de su Teodelina. Todo fue, incluso inicialmente lo recibe, el Zahir: tenerlo, tenerlo que perder, recordarlo, no recordarlo, tratar de olvidarlo, jactarse de haberlo olvidado recordándolo, al Zahir, perdido y nunca abandonado, reproducido, recreado, descifrado, agotado.

Y si bien el personaje olvidó a Teodelina, quien lo encuitara y cuyo olvido lo proporcionó el zahir, podría decirse, precisamente a causa desto que, hablando de El zahir, locura y olvido se habrán convertido en lo mismo, dada la premonición de Borges de no poder recordar, en algún por venir, otra cosa quel zahir, su única realidad futura; esto como primera conclusión.

viernes, 17 de febrero de 2012

Bolívar, el personaje y la literatura...


La elección del general como personaje tiene ventajas varias para el autor de novelas. Digamos, por ejemplo, la grandilocuencia de su peso en la memoria de noso mundo: su gloria militar ques par de lareté de los grandes griegos. Su indiscutible ídolo dentro de la idea y producto de nación que somos. Pensemos, también, en la presencia paralela directa de la historiografía libertadora cuánta no movida por las cuerdas de su acción. Y la presencia, a la vez, de la información no tan veraz como imaginativa, el vozavoz andino de sus hazañas que, a veces, volvióse, quizá más que las Historias, la verdad verdad. Un personaje a caballo entre cualquier posible extremo.
La posibilidad de hacer de Bolívar un buen personaje depende, solo, del genio artesano de un buen escritor. La peculiaridad deste general, por ejemplo, hiede al genio del Márquez, pa mí, conservando el equilibrio, por supuesto: pas de passions! El general está, entonces, vuelto un esqueleto en caída, sin lograr articularse en freno pa parar. La decadencia del militar que, dice Pablo, le admiró García M. a M. Faulkner como también, dice Memo, su Sur. Razones éstas que motivan chistes de salón: a propósito de curiosidades bibliográficas del estudioso de la literatura, la grandeza de M. Faulkner se manifiesta en el hecho de haber recibido, por dos ocasiones, el mayor premio de las letras: la primera en el '49 y la segunda, póstuma, en el '82. Un guerrero mítico caído en la desgracia a causa del azar de la guerra; entonces lidiaba con la peor de sus desgracias: el desprecio de su pueblo. La enfermedad le había cobrado caro. Una tos pertinaz lexpectoraba las víceras, a demás de las fiebres vertiginosas en noches de desvarío, las veces convulsión...
—Lo bueno fue ayer, dijo y pudo haber dicho el general, de cara a la seda de la funda de la almohada.
Lo que jode es saberse desilusionados. El verdadero padre, en el sentido político más actual, destas anchas y varias tierras ajenas tuvo como último propósito, antes de morir, huir de aquí, donde el tiempo locupó practicando su heroísmo, para nada. Después de múltiples lustros duros fríos frugales, entregado a la causa, no logró nada que resultara a salvo, luego, de la inminente destrucción que le sobreviene a todo lo que toca el caos. El general de García Márquez se ocupa de la última labor, como el cisne grazna, de emprender el viaje de regreso a la nada, un "mayo de rosas ineluctables".

lunes, 19 de diciembre de 2011

Homenagem.

"Escribir cosas que no se saben aún es un ejercicio funambulista, en el decir franchute: si uno se inclina un poco a cualquier lado podría caer, igual, al piso, ensuciando la prosa, dando vida innecesariamente."




Odalisque,


es, lo verás, insólito mi mensaje. Porque, en mi caso, otros se hubieran desbordado al primer instante. No se hubieran amarrado las manos. Ni escatimarían rincón del cuello que ponerle besos. Y, aunque una noche te los puse con la boca y los quité con la nariz, aunque encontré carne roja llenándote los labios, hoy no te puedo recordar. Y, después de llevarte de la boca a la calle, despidiéndote y cerrando la puerta tras de mí, me vi en la cara contorsión de risa, ni tan fija, quizás mendaz. Y me satisfacía, cerrando los ojos. Desas noches... quhemos ido perdiendo...

jueves, 8 de diciembre de 2011

A ver, querido, no es que sea justificación, lo que alegás cada vez que escribo. Pero el maestro ha dicho que ya no hay géneros, que no sescribe ya novela o cuento o poesía, que todo es escritura y con eso basta. No hay que responder más preguntas que la-de-la expresión. Y ya. Igual todos mantienen como unas ganitas de que la demás gente sepa que vivió, valga o no la pena saberlo. Mirá las cartas del papá, del setenta, guardadas en el cajón. Mirá los muchachos haciéndole músicas al tedio. Vila no hace sino crear, parece desesperado. Y yo, por ejemplo, paso horas en minútil correspondencia, divirtiéndome, haciéndole huecos a la pared de tierra contra la que discurrimos parados. Nada digno, tampoco. Y aun así, cuántas ínfulas me ha permitido darme, elocuente de noches... Estoy seguro, incluso, de haber registrado alguna verdad inédita, o, al menos, de haberle actualizado espíritu. Y no soy cuentista. Mucho menos novelista cuando no hay lomo pal'aparejo. Soy, por definición ajena, un "auto-expresionista", sabrán si a mi pesar, cuyo lema es "no soy capaz" y duerme demasiado. Mas se va viviendo. De pie en los tiempos cuestabajo del posmoderno, donde el valor se lextinguió en proceso inverso al brote. Y ninguno tiene idea de cómo es que sigue uno vivo. Tampoco necesitan saberlo, es cierto. Creador, crea, dicen; nunca dijeron cómo. Aquí pongo mi grano, en mi propio molde ques malo pero es propio. Aquí me he de ubicar en la historia, catorce lustros luego.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Anancástico, del griego anagkasticós, obligatorio: obsesivo.

"Pero seguí el denim que te apretaba. La invitación, y no lo negués, no pudo ser mejor."

Digamos que podemos hablar en primera persona, yo, aunque, ¿cuántas otras cosas no estaremos perdiendo al no decir él ve y sí yo veo? Ésto se le pregunta a un maestro. Entonces, yo esperaba en la esquina desde donde se ve el Miguel "Ángel" Builes, hablando, procrastinando, dirían, sin acabar de cruzar la Beatífica, donde estaba desde que movime de Bostón, hablando con D. el tío, lamentando la condición, recordando a risas las historias que siempre recordamos. D. el tío, esperando también, recostado contra el riel de la persiana, me decía que los años añejan a la gente, que nada es en nada lo mismo ahora que antes. Yo le estaba escuchando, atento y cabizbajo, asintiendo a tiempo, impecable hasta ver pasar el denim diciéndome hola o adiós, despacio, con su mamá o tía o su primastra política. La invitación del denim. Fogo lento. Constante. Démosle nombre o adjetivo al estado en que quedé, al lado de D. el tío, en medio de la conversación, anancástico. Entonces debí haberle dicho que las mujeres llevan en la boca sandía o chocolate. Y si se saludan se ven se huelen o se imaginan, vuélvese ineluctable el recuerdo del chocolate o la sandía, con todo lo que lleva eso en sí. La conversación no duró mucho más. No estaba en condición social, obsedido por una sola imagen. La llamita pertinaz à la soplete. Seguí caminando, esquivando, lamentando, asintiendo, mitigando mi camino a casa. Búsquele remedio al dolor que está usted en su casa, so I did. Nonán. Además, ¿quién saca en medio de la noche los labios chocolate que le besen hasta el sueño y amanezca sin ganas, curado del "dolor"? ¿Las mujeres de la televisión saben tenerse en denim y decir hola o chao removiendo, remordiendo, remorando? No queda otra salida, en primera persona, para poder seguir con el torrente de las otras cosas, sino el tobogán en bajada del desahogo en memoria de, catarsis dirigida; respirar sin mocos, tomar agua limpia. Aunque, hay que pregutar: porque escriba acordándose della, ¿le pesa menos al obseso su obsesión?

sábado, 10 de septiembre de 2011

Al señor de Villalobos...

Se podría decir que todo es una ficción, dearest, porque estamos atravesados por la distancia. De lejos creemos saber qué le pasa al otro. El otro, que escribe para comunicarse, como le queremos llamar a eso. Si escribe, hace transacción de información entre Psiqué y Grafós. O sea, lo que él conoce lo pasa a la escritura y, como a toda traducción, le sobra viruta o le falta retoque. Se reinventa en la escritura lo que inicialmente tenía el hombre adentro. Sin insistir en la distancia en la que estamos unidos, entrecomillado. ¿Qué entendemos por "unión" sino presencia? Y, ¿a qué nos huele la presencia? A una letra. Un signo. Abren la ventanita, la del feis, a ver si, quizás, los textos los mencionan, a ellos o a veces a mí. Una frase de ayer en la ventana significa presence, vous croyez? Y entonces los vítores de unión, de intercomprensión —sin haber discutido aún lo que cada uno entiende por comunicación que el sólo conjunto de definiciones son la prueba de su inexistencia. Y creemos que estamos en lo real, haciendo lo que hacemos...

Boa sorte,

—Gustavo, otra ficción.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Lecturas:

La visión de los vencidos de Miguel León-Portillas. La pregunta empieza aquí. ¿Cómo vieron los indígenas mal llamados la Conquista? Siempre nos hemos remitido a los coronistas de Indias como única fuente histórica para leer la llegada de los españoles a América. Pero, viéndolo bien, viéndolo, el choque que culminó con la total realización de la historia occidental, en palabras de Arciniegas, ¿no tuvo como protagonistas a europeos —italianos, españoles, portugueses— y los "naturales" de Tierra Firme, Nueva España, Islas? ¿Por qué, entonces, parecemos reacios a ver el otro lado del choque? Fray Bernardino de Sahagún, franciscano, nos ha contado siempre lo que Alva Ixtlilxochitl vio y sufrió y contó, en castellano, además. La edición mexicana de 1891 de sus Obras históricas es un homenaje a Colón, descubridor y gran líder de la empresa conquistadora.

Si a la Filología, como es dicho, le incumbe la cultura, y la fecha de 1492 marca la llegada definitiva de los europeos a América, donde "la historia empieza a caminar de otra manera", valdría la pena seguir indagando ahí, en la fisura que se revela al encontrarse dos cuerpos no antes vistos ni sospechados. La imagen que el uno se hace del otro. Tzvetan Todorov expone cómo el español ve, o entrevé, o no ve, al "indio", León-Portillas a la inversa, cómo el pueblo nahua ve a los seres de piel blanca, los que creyeron, una vez, dioses, los popolocas, los bárbaros. Digo, entonces, que buscar entre los pliegues del choque de los que nos dieron nacimiento sería rodear el escenario de nuestro origen.

Sin embargo, de esos dos cuerpos que chocaron violentamente en muerte, en robo, en violación, surge, a causa de la última, un nuevo cuerpo, casi tan diferente del español como del "natural" destas tierras, el fruto dese mestizaje: el criollo, "la formación de mundos nuevos en el Nuevo Mundo", "la creación de nuevos sujetos históricos mediante de los múltiples procesos de mestizaje e hibridación" (1). Este nuevo sujeto histórico, cuyo estadio actual somos nosotros, ¿qué imagen tiene de su antepasado el español, del nahua o muisca que se cruzó con aquél otrol?, ¿lo que sabe de ellos le revela algo de sí mismo? ¿Cómo se manifiesta este nuevo sujeto histórico, el mundo nuevo en el Nuevo Mundo, el cual será distinto e independiente en el XIX, cómo es caracterizado, en qué se parece o se diferencia de los anteriores? ¿Quién es éste nuevo? Si lo vemos, por ejemplo, en Los cortejos del diablo de l'ecrivain colmbien Germán Espinosa, ¿cómo manifiesta el narrador esta mirada inaugural? ¿Cómo las formas narrativas hablan de esa nueva visión en cuanto a la elección de esas formas y no otras?




A Marage:

-¿Vale la pena pegarme al concepto de identidad?



1. Colonización, resistencia y mestizaje en las Américas (siglos XVI-XX) Pag. 7

sábado, 11 de junio de 2011

Sobre dios y otros...

Disquisición alrededor del tema de dios en la Semana de los Santos, la más plácida de todas con las que empieza el año. El Padre se inclina a lo que él considera bueno, como es natural. Tano no se sabe bien. Aida O, músico beatífico, rezuma el elemento cristiano. La lectura, al final, puede aburrir un poco. El lector asumirá el riesgo.


(Santo Sábado, “semana mayor” del año Once. La Beatífica Flor)

Personajes

El Padre

Tano

Aida O.

Tano:

“Dios ha muerto” —Nietzsche

El Padre: “Nietzsche ha muerto” —Dios

Tano: Y, Padre, sí: Niezsche murió el veinticinco de agosto del 900. Nada nuevo. En cuanto a dios, ¿no murió, pues, ayer?

El Padre: El asunto de Dios es complicado, pero hay que abordarlo al estilo de San Efrén, que afirmó: "Acércate a Dios como adorador y no como crítico".

(Pausa, continúa después de revisar su casa de citas, referida a constancia)

Ahora bien, muchos se atreven a considerar sobre Dios, a ponerlo en entredicho; pero qué tal si pensaramos igual que George Bernard Shaw, cuando expresó: "Cuando Dios creó el mundo vio que era bueno. ¿Qué dirá ahora?"... ¿Qué piensan que está dilucidando Dios sobre los que lo critican, niegan u olvidan?

Tano: La crítica va, no hacia dios —lo que sea que llamen dios y no todos necesitan— sino a lo que han hecho los que se llaman sus ministros, o, la institución a la que representan. Dios puede que esté bien. No importa mucho tampoco. Entonces, les decimos "Dios ha muerto" —sin ofensa, sino con burla— a los parroquianos que matan a su Dios cada año para sentirse "cristianos". Como Gandhi: "Yo sería cristiano, sino fuera por los mismos cristianos".

(Entra Aida)

Aida: Celebración y conmemoración de un evento mundial. Una historia que dejó ejemplo de vida, no de muerte, mejor aún si pensamos quién será capáz de dejarse torturar o burlar. Nosotros somos poco pacientes e irrespetuosos en algunos casos. Igualmente, Dios no necesita de nosotros, que seguro somos los que podemos estar un poco "enredados", incluso desde antes de Cristo y posiblemente en la actualidad con más intensidad. De donde cabe resaltar que un principio importante es amarnos los unos a los otros, respetarnos, hacer buenas obras. Tambien es de mucho respeto reconocer lo importante que han sido varios autores de libros y postulados que generan diferencias y cuestionan nuestras creencias y comportamientos, pero creo que es más sencillo pensar en nuestras obras y la tranquilidad de nuestra vida, es decir, estilo de San Efrén.....como bien lo menciona El Padre... Por lo demás celebramos vida sobre la muerte, con un elemento bien complicado... muerte de una persona que resucitó y la Fe permite creerlo, no los ministros que bien o mal administren nuestra Iglesia. Seguro que Dios siendo un padre bueno nos quiere bastante y a todos escucha muy bien dichos cuestionamientos. Esa es la vida, de diferentes maneras buscamos algo muy natural y común... es de cada uno...

Tano: Me parece, a la luz de todos los días y las calles de la Beatífica ―Santa Rosa―, que la idea de dios no es necesaria, y, como todo, ni buena ni mala. Al menos en la medida en que un escéptico no tiene peor vida que un fervoroso azótame-el-costado-izquierdo. El que acepta ver por sus ojos sin el matiz de dios no sufre menos que el más pío de los padres y en ambos casos, inevitablemente, llega la muerte y da con ellos al mismo hueco… a nuestros ojos, claro, “la lluvia cae de la misma forma sobre el justo que sobre el malvado”. Y como nunca se podrá saber quién tenía razón, usted o yo, porque además de especulaciones poéticas, en lo del humano hay pocas cosas ciertas, no veo por qué apasionarse tanto con divertimentos. Punto aparte. Hablemos del hombre: no somos nada mejor que los perros, a quienes domesticamos, ni de las demás especies vivas. El lenguaje puede que sea la única diferencia, o sea: símbolo, luego espíritu. Le vino al hombre por azar y naturalmente. Pudo llegarle a otra especie, pudo ser que el hombre no evolucionara a lo que es ―estamos de acuerdo en que eso hubiera sido lo ideal― a tal extremo de no existir hoy. La religión vino después, hija del lenguaje. Dios: una palabra, incapaz de “desenredarnos”, es el hombre quien actúa. Bajo la conciencia de todo esto, ¿por qué tendría el hombre que administrar su espíritu únicamente, exclusivamente, a través de dios, su segunda invención más rútil? En la Beatífica, Santa Rosa, posiblemente sea para mantener “la tranquilidad de nuestra vida”, y no desbordarse. No sé, todo es especulación.

El Padre: Vamos a ver cosas incontrovertibles. Si no me creen a mí, créanle a pensadores de peso. Cómo les parece esta perla: "Dios es el gran silencio del infinito. El mundo todo habla de El y para El nada de lo que se diga lo representa tan bien como su silencio y su calma eterna", y eso que es nada menos de Eliphas Levi, el ocultista y escritor francés. Esta otra cita, de la filósofa alemana Edith Stein: "Quien busca la verdad busca a Dios, aunque no lo sepa". Y esta de Albert Einstein, que casi nadie lo ha oído mencionar: "El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir". Y para cerrar, intentemos explicar con Avicena algo interesante sobre Dios, y es que todos, incluso aquellos que niegan la existencia de Dios, tienen en su mente la noción de Dios; si no la tuvieran, no entenderían lo que dicen cuando afirman que no existe. Ahora bien, esa noción es la del Ser más allá del cual no cabe ni siquiera concebir algo más perfecto. Pues bien, ése ser perfectísimo ha de existir necesariamente, pues, de no ser así, cualquier cosa que existiera sería más perfecta que Él y eso sería contradictorio. Por lo tanto, es necesario que Dios exista. ¡Y existe!

Tano: Sea, sí: dios existe. Siempre lo hemos reconocido, inicialmente al decir que ha muerto. Pero no discutimos la existencia de dios. Como dicho antes: si existe o no no debería importar: el mérito del hijo es creer ciegamente en su madre. No es negocio del Dalai si la paleontología demuestra con rigor científico la inexistencia de Siddhartha Gautama. El místico se dedica a vivir a dios y no tanto en definirlo. Además, es tan etérea la cuestión, que cada uno, como desea, elige una de las posibles interpretaciones, así Ovidio decía, casi en refrán, que “es conveniente que haya dioses, y como lo es, creamos que los hay” y estamos totalmente de acuerdo. Mientras las iglesias sirvan para consolar al hombre de haber nacido para morir, que le oí a Unamuno, nadie tendría problema con ellas... Lo bueno de estos temas es que como con el arcoiris, nadie sabe ni dónde empieza o termina.

El Padre: Esto se pone interesante. La existencia de Dios es importante para la Humanidad, porque en definitiva es útil. Y esa utilidad se evidencia en el ideal de trascendencia de los seres humanos -trascendencia en el tiempo y a la verdad- que se fortalece a través del conocimiento y la fe. Dios es útil porque da sentido y esperanza a la Humanidad y motiva las más nobles acciones y las más recias virtudes en el proceder. Dios es útil porque, invariablemente en su perfección, permanece como testigo de la imperfección humana y como ideal de ética, promueve la dignidad y la confianza en el Hombre mismo.

Aida: Definitivamente señores, este intercambio de ideas es cada vez más interesante, sobre todo con los aportes de Carlos Julio, el Padre, quedo un poco corto de palabras. Vale resaltar que es la mejor manera de plantear una discusión o simplemente un tema que nos parece importante, eso sí, respetar nuestros derechos y dejar que cada uno se exprese libremente, además de compartir nuestras creencias (decir lo poco que sabemos y reconocer que nos falta mucho, pero eso se puede ir logrando cada vez que tenemos la oportunidad de tener vida en la tierra). Luego de hacer énfasis en el respeto y la libre expresión, es muy difícil para mí dejar de lado un tema que espero ustedes comprendan, que permita cuestionarnos y ser reflexivos como personas cultas y grandes que somos...: cuando escribimos dejando posiciones muy precisas sobre el tema de conversación de estos días, creo que es porque, si bien estamos viviendo en un lugar reconocido por su tradición como lo es el Municipio que más quiero y llevo en mis afectos, Santa Rosa de Osos, no entiendo y creo que no es de concebir que al representar un bar "Bucósqui" que me invita a la cultura, a leer un libro, a compartir sanamente un trago con amigos etc... tengamos que evidenciar comportamientos que nos son propiamente los más respetuosos y ubicados justo en el momento en que pasa una gran cantidad de personas que de acuerdo a su Fe, están celebrando un evento, que a lo largo de la historia es de gran importancia espiritual y si lo queremos llamar también como expresión de una cultura Santa Rosana... Pues me explico mejor... ¿Concierto de rock versus Procesión en un día, para los católicos, Santo? Comento lo siguiente... de una manera jocosa... Se imagina Tano... sábado a las 10:00 de la noche un personaje... puedo ser yo y 30 señoras con un megáfono haciendo el Rosario en la puerta de su Bar?... Eso jamás lo haría un católico, así que por favor reflexione sobre sus programaciones que no son malas, horarios y demás comportamientos, a la hora del paso por la calle de una procesión religiosa, no es mucho pedir, es lo mínimo que debemos hacer las personas sensibles como usted y yo, sentido común compadre... si hay una vaina que no nos gusta y no es de mi asociación, concordancia o afiliación, pues por lo menos respetemos el espacio y saquemos a flote la paciencia, sensibilidad, respeto por las diferencias y demás virtudes, valores o como lo queramos llamar, que son parte o resultado del conocimiento y el crecimiento personal... Mejor dicho hermano, preferiblemente conversemos, como lo hemos venido haciendo y no hagamos parte de comentarios que dejan muy mal a un lugar que en mi opinión es de muy buen aporte para el pueblo como su Bar. Con respeto y cariño.

Tano: Comencemos: primero, es verdad que debería expresarse mejor: el concierto era Ska, género lejano lejano al Rock. También comprendo que, por no querer escuchar el toque de Skaína, banda, además, hecha por beatíficos, es decir: gente activa santarrosana, ni ver a Lars von Trier en una obra capital del genio humano, no lo percató, pero, compadre, la musiquita se deja disfrutar, basta escucharla y bueno, usted mismo dice ser músico... Segundo: no era un "versus" como lo quiere ver usted, tal vez herido, como piensa Nietzsche de los cristianos; era un "además", un poco más comprensivo con el público, con las múltiples culturas que cohabitan en La Beatífica Flor, donde los rituales cristianos conforman una sola entre todas las otras culturas. Tercero: sentiría mucha lástima si llegara usted con otras treinta señoras a rezarme rosarios, los carros los enmudecerían en plena calle; además, nosotros ya hemos sentido, peor que un megáfono cualquiera, el de la Capilla Humilde de la Beatífica, en la puerta del bar; no estuvimos muy contentos, pero tampoco dijimos nada, por lo del respeto y eso. Se puede convivir así. Se puede. Y, hombre, la Beatífica ya tiene algo de ciudad —con nostalgia de lo bucólico— que en lengua cristiana quiere decir: habemos tantos que, por principio, tenemos que ser diferentes, es decir, no todos van a la procesión o a misa los domingos o los miércoles, así como existe también Mahoma y Buda y Shiva y el Tao, cada cual decidirá. Entonces, para los que no quieran hacerlo, Bucósqui va a estar abierto para ellos. Para ellos nuestro comportamiento no nos hace "quedar mal", como cristianamente muy bien dice. Nosotros somos los mismos durante el año, no esperarían que cambiemos porque esta semana es símbolo de una cultura. ¿Las otras qué? ¿Heredan los ritos de esa cultura porque habitan el mismo espacio? Ciudad ciudad, compañero. Y, claro, diálogo.